Un centro de computación es una instalación informática dedicada al almacenamiento y procesamiento de información, que abarca un conjunto complejo de sistemas que dan soporte a las operaciones informáticas. Como componente central del centro de computación, la fuente de alimentación impone requisitos estrictos en cuanto a la estabilidad del rendimiento, la tolerancia a fallos, la capacidad de gestión de fallos, la capacidad de carga continua, la resistencia a las interferencias y la seguridad de los grupos electrógenos diésel.
